Madrid ejerce de orgullosa capital de España, siendo la ciudad más habitada del país y estando perfectamente situada en su centro. En ella encontrarás todo lo que buscas cuando visitas la península: historia, buen clima, gran gastronomía, y los secretos que toda gran ciudad esconde. Ahí van 8 curiosidades que te sorprenderán tanto como a nosotros.

Madrid tiene el restaurante más antiguo del mundo. Aunque muchos restaurantes alrededor del globo se autoproclaman con este título, es el “Sobrino de Botín” quien figura en el Libro Guinness de los Récords. Se fundó en 1725, y durante esos casi 300 años de antigüedad han pasado míticos escritores como Truman Capote o Hemingway. Es por eso que el restaurante aparece en varias obras literarias, lo que le da aún más encanto a esta gran experiencia gastronómica.

También tiene la única estatua del mundo dedicada a Satanás. Desde 1885, podemos encontrar en el famoso Parque del Retiro la estatua en homenaje al ángel caído. No se conoce ninguna otra situada al aire libre. Por si esto no fuera suficientemente polémico en un país con una gran cultura cristiana, la estatua está situada exactamente a 666 (el número del demonio) metros sobre el nivel del mar.

Y es que a pesar de su homenaje al rey del inframundo, Madrid es la capital más elevada de Europa, estando en una meseta a 650 metros de altura respecto al mar.

Alemania le regaló un trozo de su “Muro de Protección Antifascista”. Madrid está hermanada con la capital alemana, con la que incluso comparten el oso de su escudo. Por ello, en el barrio de Chamartín está el parque de Berlín, donde puedes encontrar una estatua del oso, otra de Beethoven, y lo más impactante: un pedazo del infame muro, que a lo largo de 155 km dividió Berlín tras perder la Segunda Guerra Mundial.

También recibió un valiosísimo regalo de Egipto. La construcción más antigua de Madrid es el Templo de Debod, con 2.200 años a sus espaldas, que se erigió como lugar de culto a los dioses Amón e Isis. ¿Y por qué algo así ha sido desplazado más de 3.000 km? España ofreció su apoyo, junto a la UNESCO, para salvar los templos de Nubia durante la construcción de la presa de Asuán. El gobierno egipcio acabó donando cuatro de sus templos en señal de agradecimiento.

Hablando de desplazarse, el metro de Madrid tiene un recorrido de casi 300 km de largo por el que pasan nada menos que 570 millones de personas al año, que era el total de la población mundial hace 4 siglos.

Una de las peores consecuencias de una dictadura son las prohibiciones de varios derechos fundamentales. Pero también se prohíben cosas absurdas con las que nos podemos reír con el paso de los años. En España, bajo la dictadura de Primo de Rivera entre 1923 y 1930, se prohibieron los piropos. Aunque estos fueran elegantes, significaban penas de arresto de 5 a 20 días y multas de 40 a 500 pesetas. Pero los madrileños se negaban a prescindir de este hábito, por lo que comenzaron a hacerlo a través de carteles o con mensajes irónicos.

Un sistema de seguridad a lo Misión Imposible. El Banco de España está protegido de una forma que parece sacada de una película. En caso de que las alarmas de la cámara de oro saltasen, el agua de la Fuente de la Cibeles, situada 35 metros por encima, la inundaría en segundos. Se podría decir que los leones no sólo se encargan de tirar de la carroza, si no que protegen los 5.000 lingotes de oro que hay debajo suyo.